10 jul 2006

Alma en tres colores

He conocido a un hada. No vuela. No es maga. No predice el futuro. No tiene alas azules, ni deja una estela dorada bajo la luna lunera.
¿Para qué sirve un hada, si no sabe hacer nada de todo eso?
Porque piensa, y me hace pensar.
Porque siente, y me hace sentir.
Porque sueña, y sus sueños son a tres colores:
Blanco, porque sabe empatizar.
Azul, porque llega siempre un paso más allá, como el cielo.
Rojo, porque sus pestañas sangran, hacia dentro.
Gala, mi hada bandera.