Encontrar que mi voluntad se escapa, entre risas pueriles, a mi control. Que juega a ser curiosa, a hacerme daño con sus impulsos.
¿Por qué quiere escapar? ¿En busca de qué?
Si al menos pudiera compartir con ella el tiempo en que fue libre, entendería qué me falta, qué echó de menos ella para esfumarse de esta manera.
Qué necesita, para que no vuelva a marcharse sin previo aviso. Para que no deje más un hueco, no grabado, en las paredes de mi pequeña historia. 15 minutos de mi tiempo a llenar ¿con qué? Ella se los llevó, utilizó mi cuerpo para hacerse ver y luego se esfumó dejando un rastro que yo misma no fui capaz de detectar.
Preferiría ser mala. Al menos, tendría la oportunidad de borrar mis huellas, si supiera lo que hago. Ser una inconsciente y tener que responder por ello es angustioso. A ver qué se le ocurre la próxima vez, en qué líos me veo envuelta sin ni siquiera recordar los grandes trazos.
La cara de esa chica me resulta desconocida. Si al menos hubiera cierta familiaridad tendría sentido. Pero no. Nada de nada.
Me da miedo descubrir por qué hace eso.
Entender qué hago mal yo para que ella necesite huir así.
En qué prisión la encierro para que me ignore.
Los secretos se guardan a personas que pueden utilizar la información de forma peligrosa. ¿Encontraría algo mi voluntad que yo podría usar para hacer daño? ¿Es esa la explicación? Me niega el acceso a los datos para que no me afecten, para que yo no afecte a otros. Me protege o protege a otros de mí.
¿Qué sería entonces? Lo que él me enseñó no me pareció peligroso ni por asomo. ¿Habría algo más? ¿Me ocultó algo después? Si lo hizo, estará de acuerdo con mi voluntad en que es mejor que yo no lo sepa, sea lo que sea.
Esto no conduce a nada. Mejor espero al lunes.
La prinzeza y el control de su voluntad.
Encontraré la explicación. Encontraré la razón de este juego.
Necesito entenderlo.