20 sept 2016

La milonga de reinventarse

Tengo 44 años. Soy jefa de proyectos de formación digital, tengo dos carreras universitarias (de las de antes, de cinco años), dos másters universitarios y un certificado de profesionalidad. Hablo tres idiomas y por estas fechas, más o menos, cumplo mis 20 años de experiencia profesional a nivel internacional.


  • Conozco cada rincón de herramientas como LMS, SLMS, PLE, CMS, herramientas de gestión de proyectos, de elaboración de KPIs... 
  • Me manejo como pez en el agua con conceptos como flipped classroom, personalized learning, design thinking, PBL, VR, AR, social learning, visual thinking, ubiquitous learning, mobile learning, micro learning, makerspaces... 
  • Gestiono mi propia revista digital de formación online, situada desde hace meses entre el primer y el cuarto lugar de entre más de 600 publicaciones en un ranking a nivel internacional  (la oscilación se debe a las vacaciones de verano...) 
  • y colaboro en elearning industry, la publicación norteamericana del sector más prestigiosa del mundo, con más de medio millón de lectores, donde tienen a bien publicar mis artículos en primera página. 

Creo que si me reinvento un poco más, perderé la corporeidad y me convertiré en un bit de información.

Indignada me hallo tras escuchar a las propias víctimas del sistema fustigándose con el látigo y entonando el "mea culpa": Es decir, que vengo de la presentación de un libro escrito por mayores de 40 años en el que se supone reivindican el talento invisible del colectivo desempleado mayor de 40, y en lugar de profesionales enfurecidos por la situación me encuentro a mansas ovejas dispuestas a admitir que claro, con un perfil de gente que no se reinventa, que no quiere salir de su zona de confort, que carece de una visión global de la empresa y que sólo sirve para hacer tareas mecánicas, en fin, las pobres empresas qué van a hacer, pues no contratarles...

Casi me tiro a la yugular: No sólo es mentira (MENTIRA, así, con mayúsculas) que todos los mayores de 40 años seamos así (no, no me parezco nada a tu madre y hay al menos un 20% de la población mayor de 40 que ya se ha "reinventado"), sino que además, en el libro ni se menciona la realidad de la selección de personal en este país: Enchufismo, miedo a que sepas más que ellos, sueldos deshonestos, listas negras de empleados reconocidas por los tribunales, ofertas de empleo fraudulentas o engañosas, sesgos de género y de franja de edad como catedrales...

Y por si fuera poco, a tener "apaños" con los que ir tirando, (los ingleses los llaman "minijobs"), los autores del libro lo llaman trabajar y ser afortunados, porque mira la gente desahuciada, que está aún peor... Pero, ¿por qué en lugar de diseccionar al parado para ver cómo responsabilizarle de su situación, no se hace un libro serio, basado en evidencias, que demuestre con datos reales lo podrido que está el sector de la selección en España?

Yo digo: Si tenéis más de 40 años y os cuentan que la culpa de estar en paro es vuestra, que os tenéis que reinventar, responded: Y una m... como una montaña de alta. Yo me he reinventado hasta el punto de haber dejado ya de saber ni quién soy y sigo en paro. Lo de "reinventarse" es una milonga, una auténtica tomadura de pelo que sólo sirve para tenernos un tiempo entretenidos, porque aunque aprendamos nuevas habilidades, adquiramos nuevas destrezas, seamos capaces de adaptarnos al cambio y estemos dispuestos al aprendizaje continuo, nadie se va a dar cuenta, porque nuestro CV es descartado automáticamente por los motores de búsqueda de los seleccionadores con solo oler nuestra edad.

No me conformo con apaños. Me niego a llamar a eso un trabajo digno. Quiero trabajar y quiero que los que se reinventen sean los seleccionadores: Que de verdad cumplan lo que prodigan (selección por talento, por competencias, por habilidades, por capacidad de aprender) y se dejen de enchufismo, miedos a la experiencia demostrable y sesgos tan repugnantes como inconstitucionales. Más control administrativo y ¡un poco más de profesionalidad del otro lado, por favor!