29 mar 2017

Poderosa

Si la describo poderosa, caliente, de efluvios intensos y dispares, encendedora de emociones básicas, prohibida en la calle e hija de la necesidad en la más privada intimidad, ¿te hubieras imaginado que hablo de la mierda?
Fabulosa palabra, capaz de expresar malestar, dolor, frustración, crítica, desprecio, insatisfacción o crudeza, es, como todas las palabras que sirven para tantas cosas por sí mismas, sin apostillas ni apellidos, una palabra prohibida. Porque sale del estómago, incluso cuando es pronunciada. Porque alivia, porque desahoga, porque nos hace creer en el derecho a ser contrarios, a no seguir el camino trazado por los bien pensantes.
Mierda: Poderosa realidad.