Luna vestida de trenza, luz de ave, mujer.
Llama que brota en la rabia, dolor al nacer.
Furia de manos frías, lengua de mar que viste tus pies dormidos.
Golpes de tacón metálico como dedos consentidos sobre un piano nuevo.
Descalza. Ojos bañados de un sentir de roca y lava.
Llueve sobre gris. Nacerán colores. La risa brota de un abanico rojo: Mariposa como labios de excursión.
Manos que esculpen latidos. Generosas en su autogobierno, abren la puerta a saberse uno.
La libertad te encuentra y de pronto, sabes que los otros te ven hacer.
¡Protagonista de tu existencia! Consciente del poder de tus mandatos. Al nacer, tras el dolor primero, surge la influencia.
María Pagés, Utopía.
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